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Avería en el clorador salino. Problemas más comunes en un clorador salino

averia clorador salino
Cada vez es más habitual la instalación de cloradores salinos en las piscinas privadas y comunitarias. Por este motivo es bueno saber cuando nuestro equipo está funcionando correctamente y cuando necesita atención.

Normalmente en las pantallas de los cloradores suele figurar algunas alarmas, como la de falta de sal, falta de flujo de agua, etc. que nos dan información sobre lo que está pasando con nuestro clorador.

Vamos a ver los problemas más habituales en cloradores salinos de piscinas:

Concentración de sal en el agua

El fallo más habitual en un clorador salino es no tener una concentración adecuada de sal.

Muchas veces no tenemos con qué medir la concentración de sal en el agua y dejamos que baje a unos niveles que no permitan que la producción de cloro sea la correcta o incluso que la célula no pueda producir nada con esa concentración de sal.Imagen1

También se nos da el caso de que dosificamos sal en mayor cantidad de la necesaria, haciendo que tampoco funcione correctamente.

Es fundamental ver la concentración correcta de funcionamiento de cada equipo, ya que hay algunos que funcionan desde 1,5-2 gramos litro y otros desde 5 gramos litro.

Para ello necesitaré un sistema de medición, ya sea mediante tiras desechables o medidores digitales de conductividad.

Desgaste de la célula

La célula del clorador es la parte que sufre el desgaste más importante en estos equipos. Hay que advertirlo a los clientes siempre que compran un clorador, ya que no duran eternamente y como toda maquinaria tiene unas partes que sufren un deterioro con el tiempo.

El periodo de vida útil de la célula, lo suelen fijar los fabricantes en horas de funcionamiento o años. La experiencia que tenemos es que, al cabo de cuatro o cinco años, la productividad empieza a bajar y hay que cambiar esta pieza del clorador.

Existen equipos que nos facilitan las horas de funcionamiento en la pantalla del cristal líquido de la centralita. Esto es de gran ayuda para saber cuando es recomendable realizar el cambio.

Hay veces que, para ver si una célula produce o no, se saca de su vaso y se prueba en una concentración alta de sal y agua. Como podemos ver en el video todavía producía bastante la célula, si estuviera totalmente desgastada no saldrían casi burbujas en el agua.

Corrosión de elementos

Las partes metálicas de los cloradores también sufren la corrosión de depuradoras mal ventiladas o en las que tenemos almacenados productos químicos corrosivos. corrosion de elementos

Podemos ver en la fotografía la corrosión de las bornas de conexión. Parte del mantenimiento es mantenerlas limpias de óxido.

También la corrosión puede afectar a la placa base o al trasformador de la centralita, a pesar de que cada vez cuenten con una protección IP mayor, hay que cuidar este aspecto.

Deterioro de tuberías o fugas de agua por las conducciones

También puede darse el caso de que una tubería o el vaso de la célula, se nos deforme con el paso del tiempo. Aunque afortunadamente no es algo habitual.

deterioro de tuberias por agua    deterioro de tuberias por agua 1

Hay que observar también posibles fugas por los conductos del clorador salino para evitar problemas de inundaciones en la depuradora, pérdidas de agua, toma de aire, etc. como se puede ver en el siguiente vídeo.

Célula colmatada

Algo habitual en la célula es que presente restos de cal, por tener un agua dura o procedente de pozo.

Normalmente todos los equipos hacen un cambio de polaridad de forma periódica para intentar mantener, de forma automática, la célula. Pero no siempre se consigue.

En estos casos debe de desmontarse la célula y limpiarla con una solución específica con agua y devolverla a su estado original, y produciendo de nuevo de forma correcta el desinfectante.

  • Paso 1: Desmontaje 

desmontaje

  • Paso 2: Limpieza 

limpieza

  • Paso 3: Retirada de sedimentos 

retirada de sedimentos

  • Paso 4: Resultado final 

resultado final

Falta de recambios

Es muy habitual que con el paso de los años algunos fabricantes mejoren los diseños y rendimientos de los equipos. Después de descatalogar un equipo hay piezas de recambio durante cuatro o cinco años, pero después de ese plazo es cuando vienen los problemas en caso de averías.

También se dio el caso hace más de 15 años, cuando llegaban los primeros cloradores salinos de Australia, que quienes los vendían después no se hacían cargo de tener repuestos ni servicio técnico oficial. Afortunadamente eso ya pasó y la gran mayoría de los fabricantes se responsabilizan de sus equipos y piezas de repuesto.

En el caso de que ya no existan piezas, como el de una célula, para sustituirla cuando se agota, es necesario cambiar el equipo completo. Por ese motivo es muy importante elegir bien al profesional que se lo instale, para que le asesore bien.

Otras averías de los cloradores salinos

  • Centralita deteriorada: Puede darse el caso de que la centralita, no transmita electricidad a la célula, o que también la pantalla de cristal líquido se deteriore con el tiempo y la humedad. En estos casos es necesario llevarlo al taller para estudiarlo en profundidad y ver si es posible su reparación.
  • Sensor de flujo: En algunos cloradores, como medida de seguridad de que el clorador no funcione sin agua, tienen instalado un sensor de flujo. En el caso de que este mecanismo se estropee no mandara la orden correcta a la centralita y el clorador no funcionará.

Es muy importante que cuente con la colaboración de un profesional de las reparaciones y mantenimiento de la piscina, en HIDRO VINISA estamos a su disposición, para atender cualquier problema que pueda tener en su instalación de depuración.

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